Historia

Antecedentes

Con la apertura democrática en 1984 y 1985 la Concertación de Mujeres publica sus propuestas para un Uruguay Democrático que recoge los reclamos públicos -que desde el movimiento de mujeres- se venían planteando ante la injusta distribución de las tareas domésticas y de la reproducción social entre hombres y mujeres; y la consecuente sobrecarga -en términos tanto de la recarga horaria como de responsabilidades- sólo en las mujeres. En esta instancia algunas de las actuales integrantes de la actual Red Pro Cuidados (de ahora en más RPC) fueron actores claves en la incorporación de esta preocupación en el debate público.

Este reclamo comienza a profundizarse con los primeros estudios demográficos, que revelan los cambios operados en la composición de los arreglos familiares en nuestro país, y su impacto en los cuidados. La complejidad de la temática lleva a que se inicie un proceso de intercambio y encuentro entre la academia, las instituciones del Estado y el movimiento de mujeres, con un importante protagonismo de algunas de las personas integrantes de la actual Red Pro Cuidados.

Entre 1990 y 1995 varias de las integrantes de la Red promueven que el informe que el país lleve a la Conferencia de Población y Desarrollo de El Cairo incluya la problemática planteada por los desajustes entre los cambios socio-demográficos, la actividad laboral de las mujeres, el envejecimiento femenino y la falta de apoyos estatales. Como un ámbito especializado para abordar y profundizar en estas iniciativas se crea la primera OSC que trabajará con la temática: la Red de Género y Familia. Entre otras temáticas, esta OSC logra incidir en el diseño de los registros del INE de forma de mejorar los datos recabados por el Censo Nacional con relación a las composiciones de los diferentes arreglos familiares.

Entre 1996 y 2006 se profundiza la movilización, estudios, y producción de documentos sobre las diferentes dimensiones de esta nueva política pública. Entre otros cabe destacar los que refieren el uso del tiempo dentro de los núcleos familiares y las formas de trabajo ocultas de los niños, niñas y adolescentes en las tareas de cuidados, promovidos por varias de las personalidades y organizaciones sociales, académicas y políticas que hoy integran la RPC.

Este conjunto de activistas logra incidir en que se incluya la prioridad de una nueva política pública orientada a los cuidados como derecho ciudadano, que contemple la corresponsabilidad del Estado y las familias en las propuestas de todos los partidos políticos para las elecciones del 2005,

Es en el 2006 que el Frente Amplio accede al gobierno y define los primeros lineamientos para un posible SNIC, los que incorporan el conocimiento producido y acumulado por los actores sociales comprometidos en el tema desde 1996.

En el 2008 se realiza el Diálogo Nacional sobre el diseño de esta nueva matriz de Seguridad Social y allí, tanto las mujeres provenientes del ámbito académico como de las OSC colocan la necesidad y urgencia de concretar esta iniciativa.

Entre el 2009 y 2013 el grupo de académicas y activistas sociales que se dedicaron a este tema siguieron promoviendo mesas de trabajo, convocando a las instituciones de gobierno implicadas en la concreción del SNIC aún en definición, y generando insumos para su implementación.

Asimismo se promovió la devolución a la sociedad civil organizada con acumulación y trayectoria en la temática, del estado de situación de los avances concretados por los organismos responsables del diseño e implementación de esta política.

La dispersión de los esfuerzos constatados en esta instancia reveló la necesidad de promover la creación de un actor social más potente y articulado. Es así que el grupo de permanente acción a favor del SNIC, propone la creación de un nuevo ámbito de trabajo en red que articulara las múltiples OSC con acumulación y trabajo en la atención de las diferentes poblaciones que comprende esta nueva política social y que se constituyera en referente ante los decisores gubernamentales.

Conformación e institucionalización de la Red Pro Cuidados

Se comienza así la convocatoria a través de encuentros en las que se van incorporando las organizaciones hoy integrantes de la Red Pro Cuidados que comienza una interlocución con los representantes del nuevo gobierno elegido en el 2010 encargados de la creación del SNIC.

La RPC jugó un papel activo promoviendo que el tema fuera incluído en los programas de los partidos políticos para las elecciones del 2014 y presentó propuestas y documentos que expresaron sus expectativas y acumulación sobre la puesta en marcha de esta política pública que respetara las definiciones y acuerdos logrados con el gobierno anterior.

La RPC se ha ido consolidando desde 2013 a 2016 con un funcionamiento sistemático, procurando acordar y enriquecerse con las distintas experiencias y perspectivas de las OSC y personas que la integran en la definición de los criterios, fundamentos e instrumentos que la Red entiende deben contemplarse y garantizarse en el diseño e implementación del SNIC.

Funciona en la modalidad de Plenario de forma quincenal, regida por un Estatuto y organizada con una Mesa coordinadora rotativa y sub grupos que trabajan sobre las distintas poblaciones y temáticas que involucra la política pública, y mantiene una relación fluída con las autoridades responsables del desarrollo de la misma.

Sus preocupaciones y objetivos se orientan a preservar los fundamentos que desde la recuperación democrática promovió la inclusión en la agenda del gobierno uruguayo la necesaria corresponsabilidad del Estado, la sociedad y el mercado en la temática de los cuidados como derecho, desde la perspectiva de género y generaciones. Ha realizado encuentros con las OSC referentes de las distintas poblaciones para enriquecer el diagnósticos de los problemas que el Sistema deberá enfrentar. Ha puesto una especial preocupación en los intercambios con las nuevas autoridades de gobierno en los temas de la universalidad, la calidad de todos los servicios para todos los/as ciudadanos/as y la calidad de la formación que es necesaria para una atención digna y de calidad así como la necesaria categorización laboral de los y las trabajadores que integren los diferentes niveles de su implementación.

Por ello define como principios que el Sistema se desarrolle desde el comienzo desde una perspectiva de derechos humanos para las poblaciones que deben recibirlos y de los que brindan cuidados, una aguda mirada de género que posibilite revertir el desproporcionado peso que recae sobre las mujeres, la dignificación del trabajo de cuidados y una perspectiva de atención integral y no medicalizada de las poblaciones de mayor dependencia.

Este acumulado de acciones y profundización académica enriquecida desde las vivencias de quienes actualmente ejercen los cuidados, tanto en forma remunerada como informalmente, es lo que a nuestro entender justifica una trayectoria que merece la interlocución en el Consejo Consultivo con otros actores que se han incorporado más recientemente al tema y a los que la Red puede aportar sus conocimientos.