Palabras de la delegación de la Red Pro Cuidados, integrada por Viviana Piñeiro, Margarita Percovich y Patricia Cossani, ante la Comisión Especial de Población y Desarrollo de la Cámara de Representantes el 07 de octubre de 2021, con motivo del proyecto de ley sobre subsidio por maternidad y paternidad para trabajadores de la actividad privada.
SEÑORA PIÑEIRO (Viviana).- Buenos días a todos y todas.
Estamos aquí junto a Margarita y Patricia en representación de la Red Procuidados.
Brevemente, vamos a presentar algunas consideraciones respecto al proyecto. No obstante, luego de la reunión vamos a remitir a Secretaría una versión por escrito con algunos de los apuntes que vamos a hacer en el día de hoy.
Queremos reconocer la iniciativa legislativa en este sentido. Creemos que el proyecto es un avance en la visualización e incorporación de situaciones especiales vinculadas a los cuidados, que además reconoce que los cuidados influyen en el mundo del trabajo y que muchas veces esas situaciones generan una pérdida de ingresos para las familias; para padres y madres, pero en particular para las madres ‑para las mujeres‑ y pone en peligro su continuidad laboral.
Sin embargo, a grandes rasgos, si bien en su exposición de motivos aduce reconocer los avances en igualdad de género que la ley tuvo en 2013 y a partir de su implementación completa en 2016, lo cierto es que las propuestas que están presentes en este proyecto no tienen en cuenta el involucramiento paternal en los nacimientos que, por cualquiera de la razones expuestas, requieren una atención especial, a no ser por la modificación del artículo 12, que tiene que ver con el subsidio del medio horario. Nosotras creemos que en 2013 la ley tuvo muy en cuenta ese aspecto al incorporar el subsidio por medio horario, que fue una gran innovación y, por lo tanto, entendemos que las modificaciones que se realicen no deberían constituir un retroceso en ese sentido.
Como verán, me estoy enfocando muy en lo concreto.
Nosotras queremos enfatizar siempre la evidencia internacional respecto a la importancia del instrumento de las licencias y los avances que tuvimos a partir de la modificación en 2013 y al completar el cronograma previsto en 2016. Lo cierto es que si bien en Uruguay hemos cumplido con el mínimo exigido por la OIT de catorce semanas de licencia maternal ‑es una licencia que se podría ampliar e incluso hay países en la región que tienen un enfoque un poco más ambicioso en ese sentido‑, tenemos una licencia paternal que es absolutamente insuficiente ‑actualmente es de catorce días‑ y un uso del subsidio de medio horario que es marginal. Entendemos que esos son los grandes desafíos que una modificación a esta ley debería incorporar, y sobre eso también tenemos evidencia. Hay un estudio reciente de la Facultad de Ciencias Sociales que habla del uso, en el que se puede profundizar.
Yendo a aspectos muy concretos y en lo que tiene que ver con el artículo 2° que está planteado para situaciones especiales, puedo decir que nosotras consideramos que el proyecto actual mejoraría muchísimo si, además de lo previsto, se incorporara un formato de subsidios de medio horario para que ambos progenitores pudieran estar involucrados hasta los seis meses del recién nacido, y alguna extensión adicional en términos de cantidad de días cuando se trata de las situaciones de riesgo que están expresadas en el proyecto. En ese documento que vamos a entregar tenemos algunas propuestas que van más a lo concreto en términos de la cantidad de días que se podrían prever para esta modalidad de subsidio de medio horario que pueda ser utilizado tanto por madres como por padres, pero como decíamos al comienzo ‑seguramente, las compañeras ampliarán un poquito‑ creemos que el hecho de estar considerando un proyecto de ley que modifica la Ley Nº 19.161 es una oportunidad para incorporar algunos otros aspectos que ya ahora, casi a ocho años de la aprobación de la ley, se podrían mejorar y que también son fruto de la evaluación de cómo ha sido su funcionamiento.
Un primer punto tiene que ver con unificar y con que los regímenes públicos y privados puedan interoperar. Hoy tenemos dificultades en ese sentido, cuando un padre o madre trabaja en lo público y el otro en lo privado.
También hay aspectos en cuanto a poder transferir las licencias maternales al padre, en caso de fallecimiento de la madre o en caso de resolución judicial.
Está este aspecto clave que mencionaban, que tiene que ver con cómo desarrollar propuestas que promuevan el uso de permisos y licencias por parte de los varones. Ahí la evidencia internacional indica que la medida más efectiva es prever licencias exclusivas para padres, que solo las puedan tomar los padres o si no se pierdan, y ese es un paso en el que nosotros creemos que tenemos que avanzar. También ponemos sobre la mesa algunas propuestas.
Luego está todo este paquete de cobertura de situaciones que puedan incrementar las necesidades de cuidados y aquí es donde más se mete este proyecto de ley; tenemos situaciones de parto prematuro, de embarazos múltiples, de discapacidad, de cuidados paliativos, de adopción. Sobre cada uno de estos aspectos, vamos a entregar alguna reflexión de, por lo menos, hacia dónde podrían ir las propuestas.
Un aspecto clave que también tiene que ver con un vacío que tiene la ley, refiere a la cobertura de los trabajadores y las trabajadoras informales y cómo podemos ser innovadores, creativas y creativos en términos de pensar algunas medidas que den el derecho a esos trabajadores y a esas trabajadoras de disponer de tiempo para cuidar a sus hijos e hijas, y el derecho de esos hijos e hijas de recibir cuidados de calidad, a la vez que se implementan medidas que, de alguna forma, comienzan a incentivar la formalización. También ahí hay algunas opciones
Sintetizando, creemos que hay desafíos grandes respecto a la ley que tienen que ver con ampliar la licencia por maternidad, con avanzar en propuestas que aumenten el involucramiento de los varones en el cuidado, de incorporar alternativas para las situaciones de informalidad y que en todo este paquete de aspectos vinculados a situaciones sociales no se pierda el espíritu de la ley en términos de asegurar la corresponsabilidad de género en los cuidados.
Este es el pantallazo que podemos hacer.
SEÑORA PERCOVICH (Margarita).- En las propuestas que se realizan y en las consideraciones que hacemos en el documento que les vamos a enviar, lo que queremos es recalcar el espíritu que tiene la Ley Nº 19.353, de creación del sistema de cuidados, en el que la Red Procuidados comparte el objetivo de la importancia de los cuidados en la sociedad para evitar una cantidad de problemas que suceden en la medida en que no existe una política pública que atienda esto. El tema de los cuidados se recarga solamente en las familias y, dentro de ellas, en las mujeres. En esto nos parece que la corresponsabilidad entre el Estado, las empresas, la sociedad y las familias es especialmente importante. Por eso, en las propuestas que hacemos se toma este concepto como objetivo general y apuntan, en primer lugar, a que no se recargue nuevamente a las familias y, dentro de ellas, a las mujeres, porque eso trae una cantidad de consecuencias, también para las responsabilidades del Estado: aumento de la pobreza, mayor desempleo, mayor informalidad de las mujeres y menor cobertura de las seguridad social. Son todos problemas que hoy estamos tipificando desde distintos ángulos, que el propio gobierno está diagnosticando.
Hay que mirar esto integralmente. Las modificaciones al proyecto que estamos proponiendo apuntan, entre otras cosas, en primer lugar, como decía Viviana Piñeiro, a la corresponsabilidad dentro de la familia, que es el cambio cultural que nos parece más importante. Hay propuestas muy concretas que implican involucrar a los varones que, como sabemos, por los datos que tenemos, a pesar de que se hizo el esfuerzo de que utilizaran las licencias parentales, requieren un cambio cultural y una negociación distinta al interior de las familias.
Dentro de las propuestas que hacemos, está afinar más la responsabilidad del Estado y de las empresas porque no se pueden definir cuestiones sin aterrizar en cómo se implementan, y así la interinstitucionalidad del Estado es muy importante.
Acá está involucrado ‑y nosotros lo proponemos‑ el Banco de Previsión Social. Por supuesto, va a estar involucrado el sistema de salud. También está involucrada la forma en que concebimos las dificultades que a veces tienen las familias con hijos prematuros, con gemelos, etcétera. Si bien se han hecho algunas coberturas legales, son insuficientes y tienen que ser mucho más concretas. Por eso, las propuestas que se hacen.
En general, entendemos que es un proyecto de ley que tiene que empezar a promover ese cambio cultural que nosotros entendemos fundamental, que es el involucramiento de los varones en el tema de los cuidados. El apego no se hace solamente con las madres. Es muy importante la presencia del padre; es fundamental, sobre todo en los temas que toca este proyecto de ley. Una de la cosas que vamos verificando es que, si bien se ha iniciado un cambio cultural en los varones más jóvenes, lo cual es muy importante ‑ahora las jóvenes estudian, se profesionalizan y trabajan; hay una negociación‑, esto se da en un sector social educado. Los problemas mayores se producen en los sectores menos educados, con mayores problemas económicos y donde hay mayor cantidad de mujeres jefas de familia. Ahí es donde empiezan los problemas sociales que después tiene que atender el Estado, a los que me referí al principio.
Por lo tanto, nos parece que siempre es bueno que el Parlamento piense en avanzar en estas protecciones, pero hay que mirarlas en su integralidad para después poderlas aplicar correctamente y que no signifiquen un retroceso en vez de ser un avance.
Por lo tanto, les agradecemos la invitación para poder trasladar estas preocupaciones.
Muchas gracias.

