Declaración pública

FRENTE AL INCENDIO DEL RESIDENCIAL DE PERSONAS MAYORES EN LA CIUDAD DE TREINTA Y TRES

Frente a la tragedia ocurrida en el residencial de Treinta y Tres, donde diez personas mayores perdieron la vida en un incendio, la Red Pro Cuidados expresa su más profundo pesar y solidaridad con los familiares y allegados de las víctimas. Este doloroso incidente pone de manifiesto una vez más las debilidades en las políticas de cuidado hacia las personas mayores en Uruguay y los enormes desafíos que aún tenemos por delante como sociedad.

En Uruguay, el cuidado de las personas mayores recae predominantemente en las mujeres de las familias de sectores pobres y medios, quienes a menudo no pueden asumir esta responsabilidad y recurren a establecimientos informales y de bajo costo. En los estratos medios y altos, la combinación de cuidados es más variada, con mayor probabilidad de acceder a servicios privados de mayor calidad. Sin embargo, los servicios formales habilitados por el Estado son pocos, de precios elevados y se ubican lejos de las zonas de residencia de las familias.

Es fundamental comprender esta situación como una de las expresiones de la desigualdad social. La oferta de servicios de cuidado está segmentada según las desigualdades entre los hogares, con una peor atención en los sectores más empobrecidos.

La situación expone el desafío de profundizar y consolidar el Sistema Nacional Integrado de Cuidados (SNIC)  que aún evidencia una cobertura muy limitada de centros de día para el cuidado ambulatorio y una asistencia domiciliaria a través del programa Asistentes Personales que es aún insuficiente y ultra focalizada. Además, se observan escasos avances en la mejora de la calidad y la fiscalización del cuidado residencial, a pesar de la aprobación del Decreto 356/16.

El lamentable suceso acaecido en el departamento de Treinta y Tres y sus repercusiones posteriores nos llevan nuevamente a demandar el cumplimiento riguroso de las normativas vigentes, que se centran en el carácter interinstitucional del Sistema Nacional Integrado de Cuidados, y establecen  responsabilidades claras al Ministerio de Desarrollo Social (a través de la Secretaría Nacional de Cuidados y el Instituto Nacional de las Personas Mayores) y al Ministerio de Salud Pública. En los últimos días hemos asistido a un desfile de autoridades deslindando responsabilidades y dando muestras de la absoluta ausencia de coordinación y articulación en la implementación del Sistema de Cuidados. Esto debe ser denunciado.

Como Red Pro Cuidados demandamos a las autoridades el debido reconocimiento al rol del Comité Consultivo de Cuidados en el marco de la institucionalidad del SNIC y solicitamos la publicación de información actualizada y clara sobre: a) la implementación del decreto 356/16 en cuanto a la habilitación de servicios (protocolos de registro y fiscalización de las instituciones responsables); b) los avances en la implementación del Programa de Apoyo al Cuidado Permanente que disponibiliza cupos subsidiados ante relocalizaciones por cierres de centros: c) los avances en la implementación del programa Cuidados+Calidad en tanto vía de acceso a créditos para mejoras de la calidad en los servicios de cuidados; d) los avances en la implementación de la estrategia de formación para dar cumplimiento a los requerimientos vinculados a los RRHH de estos centros.

De cara a la tercera etapa del SNIC, es imperativo restituir y jerarquizar la institucionalidad prevista en la Ley 19353, revisar su Decreto Reglamentario 427/017 que establece el catálogo de servicios  poniendo en consideración nuevos modelos de servicios que rompan con la dicotomía domicilio-residencia y proponiendo alternativas que integren lo público y lo privado.

En este año electoral, la Red Pro Cuidados urge al sistema político a:

1. Implementar políticas de protección social que atiendan a quienes no tienen recursos para vejeces dignas, evitando así la penalización de quienes envejecen sin medios suficientes. En Uruguay y debido a su mayor longevidad, en su amplia mayoría se trata de mujeres que generalmente han tenido trayectorias de vida con alta dedicación en tiempo al trabajo doméstico y  cuidados familiares.

2. Fortalecer el Sistema Nacional Integrado de Cuidados como un sistema coordinado y articulado de organismos del Estado que responda adecuadamente a las necesidades de cuidado de todas las personas.

3. Asignar recursos y mayor capacitación al personal involucrado en el cuidado, promoviendo coordinaciones intersectoriales que aseguren una planificación efectiva y una mejora progresiva de la calidad de la atención.

4. Instar a los actores políticos, en el marco del presente proceso electoral, a explicitar con claridad sus compromisos hacia la tercera etapa del SNIC, enfatizando la importancia de abordar las desigualdades de género y sociales preexistentes a lo largo del curso de vida, sin olvidar la etapa final de la vida en que estas desigualdades se profundizan.

La Red Pro Cuidados se compromete a seguir trabajando por una sociedad que valore y cuide dignamente a sus personas mayores, garantizando una vida plena y segura para todas y todos.