La igualdad de género no es un discurso, es una cuenta pendiente.


28/02/2026 Ministerio de Desarrollo Social

La igualdad de género no es una consigna abstracta. Se expresa en el tiempo disponible, en los ingresos, en las oportunidades laborales y en las decisiones que las personas pueden tomar a lo largo de su vida.

Hablar de autonomía económica de las mujeres implica hablar de su capacidad para generar ingresos, administrar recursos propios y decidir sobre sus proyectos de vida. Para lograrlo, es necesario superar brechas laborales, desigualdades en la distribución de los cuidados y barreras estructurales que aún persisten.

En Uruguay, los datos muestran que las cuentas todavía no cierran: las mujeres trabajan más, ganan menos y cuentan con menor margen de decisión económica. Estas desigualdades no son individuales, sino el resultado de reglas de juego desiguales que se reproducen en el mercado laboral, en los hogares y en el sistema educativo.

En el marco del Día Internacional de las Mujeres, este 8 de marzo proponemos recalcular estas desigualdades para visibilizarlas y transformarlas.

El tiempo: la desigualdad que no siempre se ve

El uso del tiempo es una de las bases invisibles de la desigualdad económica.

En Uruguay, las mujeres dedican casi el doble de tiempo que los varones al trabajo no remunerado. En promedio, destinan alrededor de 34 horas semanales a tareas domésticas y de cuidados, frente a 20 horas en el caso de los varones.

Dos tercios del tiempo de trabajo de las mujeres corresponde a tareas no remuneradas, mientras que en los varones predomina el trabajo pago. Esto significa que, mientras el trabajo de las mujeres sostiene la vida cotidiana y el bienestar de los hogares, el trabajo de los varones se concentra en el empleo remunerado, que genera ingresos, derechos laborales y protección social.

Incluso cuando las mujeres son las principales proveedoras del hogar, la distribución de los cuidados casi no cambia.

 Sin redistribución del tiempo, no hay igualdad real.

Brecha salarial: trabajar no siempre alcanza

Las desigualdades en el uso del tiempo impactan directamente en los ingresos.

En promedio, las mujeres perciben alrededor de un 22% menos que los varones.
Por cada $100 que reciben los varones, las mujeres obtienen $78,8.

La brecha es mayor en el sector privado y se reduce —aunque no desaparece— en el sector público. En los niveles salariales más altos, además, las mujeres siguen enfrentando el llamado techo de cristal, que limita sus posibilidades de ascenso.

Esta desigualdad no responde solo al valor de la hora trabajada. También se profundiza porque las mujeres:

  • Trabajan menos horas remuneradas
  • Se concentran en sectores peor pagos
  • Tienen trayectorias laborales más interrumpidas

 Trabajar más no siempre significa ganar más.

STEM: una oportunidad para reducir desigualdades

Las áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) muestran que otra ecuación es posible.

Actualmente, solo el 28,4% de las personas formadas en estas disciplinas son mujeres. Sin embargo, quienes acceden a estas áreas presentan:

  • Mayores tasas de empleo
  • Menores niveles de desempleo
  • Brechas salariales más bajas

Ampliar la participación de mujeres y niñas en STEM es una estrategia concreta para reducir desigualdades económicas.

El desafío no es la falta de capacidades, sino la persistencia de estereotipos de género, barreras culturales y educativas, y la necesidad de políticas de estímulo sostenidas.

Más mujeres en STEM significa mayor igualdad de oportunidades.

Reordenar la ecuación: corresponsabilidad y políticas públicas

La igualdad no se alcanza ajustando una sola variable. Requiere transformar el conjunto del sistema de oportunidades.

Esto implica avanzar en:

  • Igualdad salarial
  • Corresponsabilidad social y de género en los cuidados
  • Más y mejores oportunidades laborales para las mujeres
  • Acceso igualitario a formación estratégica, incluida la educación digital y STEM
  • Políticas públicas activas, sostenidas y con enfoque interseccional

La autonomía económica de las mujeres no es un punto de llegada aislado. Es un proceso que depende de condiciones estructurales, del acceso equitativo a recursos y de la posibilidad real de tomar decisiones propias.

Recalcular las desigualdades es el primer paso para transformarlas.

Cuando todas las mujeres avanzan, la sociedad avanza.
Igualdad de género, compromiso de Estado.

CONSULTA ADOLESCENTE

Les invitamos a sumarse y difundir esta consulta adolescente organizada por el Diálogo Social, Unicef Uruguay y la Plataforma Infancias y Adolescencias, Uruguay.

Conocé la nueva encuesta para adolescentes y jóvenes en el marco del Diálogo Social, con el objetivo de que sus voces formen parte de la conversación pública.

Esta es la primera de dos encuestas dirigidas a personas de 13 a 24 años. Forma parte de un proceso de consulta adolescente organizado por el Diálogo Social, UNICEF y la Plataforma de Infancias y Adolescencias (PIAS), que contó con talleres presenciales en noviembre, y actualmente se amplía a nivel nacional a través de U-Report, la plataforma de UNICEF por WhatsApp. 

En 7 preguntas, la encuesta, busca conocer cómo es el día a día de las y los adolescentes, cuánto tiempo dedican a tareas de cuidado y responsabilidades en sus hogares, y cómo esto impacta en su vida cotidiana.

La participación es:

  • Vía Whatsapp (cada adolescente y joven recibe las preguntas y responde en su whatsapp
  • Anónima
  • Gratuita
  • Breve (lleva solo unos minutos)

Las respuestas serán un insumo clave para el Diálogo Social y para fortalecer la participación adolescente en la construcción de políticas públicas.

Más adelante se estará lanzando una segunda etapa de consulta vinculada a educación y trayectorias educativas.

Si tenés entre 13 y 24 años mandá CUIDADOS AL +598 93321989

Sobre la trayectoria de Rosario Aguirre

Falleció Rosario Aguirre, referente de la sociología de género y pionera en los estudios sobre cuidados en Uruguay

La Diaria – Feminismos – 7 de enero 2026

La académica tuvo un papel relevante en la creación del Sistema Nacional Integrado de Cuidados, fue fundadora del Área de Relaciones de Género del Departamento de Sociología de la Universidad de la República y cofundadora de la Red Pro Cuidados.

A los 86 años, falleció Rosario Aguirre, socióloga uruguaya e histórica activista por el derecho al cuidado en nuestro país y la región. La investigadora y docente fue despedida este lunes por distintas organizaciones feministas, instituciones académicas y referentes de la sociología de género y de los estudios sobre cuidados, que la tuvieron de mentora.

Aguirre fue egresada de la primera promoción de la carrera de Sociología en la Universidad de la República (Udelar), en 1974, poco antes de la primera intervención de la institución durante la dictadura cívico-militar, según recoge el libro Antología esencial de Rosario Aguirre. Cuidados en agenda: género, trabajo y uso del tiempo, publicado por el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso) en 2022. En esa etapa oscura de nuestro país, se exilió e hizo estudios de posgrado en Ecuador y Francia. Regresó a Uruguay a mediados de los 80 y se reintegró al Centro Interdisciplinario de Estudios sobre el Desarrollo (Ciedur), de cuyo grupo fundador formó parte.

La académica fue profesora titular investigadora y directora del Departamento de Sociología de la Facultad de Ciencias Sociales de la Udelar, fundadora del Área de Relaciones de Género en el mismo departamento a comienzos de la década de 1990 y representó a esa casa de estudios en el primer Consejo Nacional Coordinador de Políticas Públicas de Igualdad de Género. Hasta el momento de su muerte, se mantuvo como investigadora emérita y evaluadora del Sistema Nacional de Investigadores de Uruguay, además de haber seguido vinculada al Grupo de Investigación de Sociología de Género de la Udelar.

En paralelo a su vida académica, la socióloga mantuvo estrechos lazos de cooperación con la sociedad civil, especialmente a través de la Red Pro Cuidados, de la que fue cofundadora.

En los últimos años, obtuvo distintos reconocimientos por su activismo por el derecho universal al cuidado y sus aportes a los estudios sobre trabajo, cuidados y uso del tiempo. Así, en 2022 recibió el Premio Latinoamericano y Caribeño de Ciencias Sociales, máxima distinción de Clacso, que “expresa el impacto intelectual y político de una vida dedicada a producir conocimiento crítico con sentido público”. Dos años después, en 2024, la Intendencia de Montevideo la nombró Ciudadana Ilustre por “sus aportes en la construcción de una sociedad más justa e igualitaria”.

De despedida

La directora nacional de Cuidados, Valentina Perrotta, despidió este lunes “con mucho dolor” a Aguirre, a quien describió como “una mujer maravillosa, una socióloga brillante, aguda y generosa, que nos cambió la vida a muchas” y que “aportó su militancia hasta el último día por la justicia social y de género”. “Un día triste para la sociología de género y el feminismo. Te honraremos siempre, amada Rosario”, expresó la jerarca en su cuenta de Instagram.

Desde las redes institucionales de la Secretaría de Cuidados del Ministerio de Desarrollo Social también despidieron a la referente, reconociendo sus “aportes decisivos para la comprensión del cuidado como una dimensión central de la organización social, de las desigualdades de género y de la justicia social”.

Por su parte, la fundación Plenario de Mujeres del Uruguay (Plemuu) la recordó en sus redes sociales como “una de las pioneras en la sociología de género en América Latina, enormemente reconocida por sus investigaciones en igualdad de género, feminismos, trabajo no remunerado, cuidados, vejez y desigualdades sociales”. La organización destacó además su colaboración “con importantes organismos internacionales” y aseguró que la investigadora “ha sido de enorme relevancia en la instalación del Sistema Nacional Integrado de Cuidados” en Uruguay.

En tanto, la Red Pro Cuidados resaltó que su aporte “fue clave para dar relevancia al enfoque de género en el análisis crítico de la sociedad”, mientras Clacso remarcó la contribución de Aguirre a la institución “con generosidad intelectual, rigor académico y un compromiso sostenido con la igualdad y la justicia social”. “Quienes tuvieron la oportunidad de trabajar junto a ella saben que su aporte fue también humano: su mirada atenta, su ética del trabajo colectivo y su permanente disposición al diálogo marcaron profundamente nuestros espacios compartidos”, aseguró Clacso en su página web, y agregó: “Su obra y su compromiso permanecerán como referencia ineludible para quienes creemos en un conocimiento al servicio de la igualdad y la justicia social”.