Sistema Nacional de Cuidados: primero la infancia

url-52Como uno de sus puntos de partida, el plan comenzará a formalizar el cuidado de bebés con personas capacitadas que podrán trabajar en sus hogares o en casas comunitarias.

Desde que lo anunció por primera vez, el Sistema Nacional de Cuidados es el niño mimado del presidente Tabaré Vázquez. El cuidado «de los más vulnerables» fue mencionado discurso tras discurso durante la campaña electoral de 2014 y tuvo un papel protagónico el 1° de marzo de 2015, en la primera cadena nacional que realizó como presidente en su segundo período. A pesar de que las personas con discapacidad y los adultos mayores son poblaciones objetivo, el cuidado de niños de 0 a 3 años es la prioridad.

Unas 17 mil personas se dedican a cuidar niños desde mucho antes de que el Sistema de Cuidados fuera, siquiera, una idea. Según dijo a El Observador Gabriel Corbo, responsable del área de infancia de la Secretaría de Cuidados, 12 mil –en su mayoría mujeres jóvenes- van a las casas de los niños, que pertenecen principalmente a niveles socioeconómicos altos. Las 5.000 restantes, reciben niños en sus casas y trabajan, básicamente, sin hacer aportes al Banco de Previsión Social (BPS).

Uno de los objetivos del Sistema de Cuidados planteado para este año es que esa situación cambie. Es decir, que las personas que trabajan desde hace años como cuidadores, lo puedan seguir haciendo, pero como un trabajo formal y con capacitación previa.

Para eso, este año se pondrán en marcha servicios para bebés de más de 45 días y menos de un año, denominados Casas Comunitarias de Cuidados, donde trabajarán personas autorizadas por el Sistema de Cuidados. Si bien se llaman «casas», eso no implica que se trate solamente de centros destinados para ese fin. Si los cuidadores lo prefieren, podrán trabajan desde sus hogares, siempre que estén habilitados.

En lo que queda del primer semestre del año implementarán una fase de selección y formación de las personas que quieran ser cuidadoras, a través de cursos de 90 horas que dictará el Centro de Formación y Estudios del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU). «Es una formación básica, pero al fin, tenemos que nivelar la formación para que todos hablemos el mismo lenguaje a la hora de cuidar y hay un proceso de autorización», dijo Corbo.

A partir del segundo semestre, las casas comunitarias se implementarán en los municipios A y G de Montevideo (que abarcan barrios de la periferia capitalina), el eje de la ruta 5 de Canelones, Ciudad del Plata (San José) y en todo el departamento de Flores.

Si una persona quiere trabajar en su casa, deberá pasar una inspección, que incluye conocer a cada integrante de su familia. Además, quienes quieran acceder al servicio, pondrán ingresar quejas o reclamos al Portal del Cuidado, puesto en funcionamiento la semana pasada.

Los cuidadores podrán trabajar solos o asociarse con otras personas. Cada uno tendrá permitido atender hasta dos niños a la vez, 40 horas por semana máximo. «Dando los procesos de estándares mínimos de calidad exigibles, después no deberían existir centros clandestinos», apuntó Corbo.

El programa de Casas Comunitarias incluye una evaluación de las condiciones socioeconómicas de las familias que lo solicitan y quienes no puedan pagarlo, pueden acceder a subsidios totales o parciales.

A las Casas Comunitarias se le suman la extensión de los centros CAIF y jardines de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP). El objetivo es universalizar la enseñanza para los niños de 3 años. Corbo señaló que hay 3000 niños más de esa edad anotados en jardines y se espera que para el final del quinquenio lleguen a 9000. En términos generales, la idea es que para 2020, 28 mil menores de 3 años tengan una oferta de cuidados mayor a la que tiene hoy.

En busca de los padres

Otra de las metas en primera infancia para el Sistema de Cuidados, es extender el uso la licencia por paternidad, especialmente para el subsidio de medio horario, que en su mayoría utilizan las mujeres. En el caso de los hombres, solo 2% decide trabajar la mitad de su horario para quedarse en casa cuidando a su hijo recién nacido. Para el gobierno, la cifra está dentro de lo esperable, si se la compara con otros países del mundo, aunque reconocen que puede y debe aumentar.

«La familia tiene que decir que está bueno que el padre cuide al hijo», sostuvo Corbo. Por ese motivo, el Sistema de Cuidados irá tras esos padres que sí trabajaron medio horario, para conseguir su testimonio y que sirvan de ejemplo para otros que todavía no lo resolvieron. Según Corbo, el ideal sería que un hombre «se sintiera orgulloso» de poder quedarse en casa cuidando a su familia.

Nota: http://www.elobservador.com.uy/sistema-nacional-cuidados-primero-la-infancia-n900992

La Grieta: Sólo 2,6% de hombres del sector privado hacen uso del medio horario por cuidados parentales.

man-933701_640En noviembre de 2013 entró en vigencia la Ley 19.161, de subsidios por maternidad y por paternidad para trabajadores de la actividad privada. Dos años después, en octubre de 2015, se presentó el informe Avanzando hacia la corresponsabilidad en los cuidados: análisis de las licencias parentales en el Uruguay, elaborado por las investigadoras en sociología de género Karina Batthyány, Natalia Genta y Valentina Perrotta. Una de las principales conclusiones apunta a que a pesar de que aumentó el número de solicitudes de subsidios de trabajadores en el sector privado, los hombres que hacen uso de éstos sólo representan 2,6% en el caso de los cuidados parentales.

La ley se creó en el marco del diseño del Sistema Nacional de Cuidados con el objetivo de garantizar el derecho al cuidado de las personas trabajadoras del sector privado. La ley amplió de 13 a 14 semanas la licencia por maternidad, extendió la licencia paternal (que puede llegar a 13 días en el caso de trabajadores dependientes de la actividad privada) y estableció por primera vez en el país un subsidio de medio horario para el cuidado del bebé, que puede ser ejercido tanto por el padre como por la madre hasta los seis meses del hijo o la hija.

La licencia por maternidad y su duración son de carácter obligatorio, mientras que la licencia paternal y el subsidio de medio horario para cuidados son voluntarios. La ley se aplica a los trabajadores con cobertura del Banco de Previsión Social, trabajadores dependientes de la actividad privada, trabajadores no dependientes con una persona empleada y titulares que pagan monotributo.

En números

Según los datos del informe, en 2013 se solicitaron 15.534 subsidios por maternidad, 532 por paternidad y 442 por cuidados. Al año siguiente fueron 16.281, 8.799 y 6.258, respectivamente. Respecto del incremento de los subsidios por maternidad, las investigadoras sostienen que el aumento de 5% evidencia que “la nueva normativa no ha implicado un uso significativamente más importante en comparación con los años anteriores”.

Por otra parte, se señala que el hecho de que los subsidios por paternidad representen la mitad de los solicitados por mujeres podría deberse a que “un número de mujeres se haga cargo sola del recién nacido porque los padres están ausentes en el momento del nacimiento”, a pesar de que afirman que “la razón más importante” en la explicación de la diferencia es que el derecho “no es ejercido por una proporción significativa de padres”. Al respecto señalan que el subsidio por maternidad es claramente más antiguo y “probablemente más conocido por la población”. Aseguran que “es probable también que el mercado laboral sea más resistente a respetar este derecho de los padres varones, presionando para que no se ausenten del ámbito laboral”.

En cuanto a los subsidios por cuidados parentales, que también son inferiores al número de subsidios por maternidad (representan 38% de éstos), las investigadoras sostienen que la cifra implicaría que “una importante proporción de madres no hacen uso del medio horario por cuidados, aun considerando que puede ser el padre quien lo ejerza”.

En relación con la distribución por sexo de la población usuaria de este subsidio, los datos indican un uso muy menor por parte de los varones, quienes representan 2,6% de los casos. Las investigadoras sostienen que al tratarse de un derecho transferible entre la madre o el padre, la opción mayoritaria es a que lo usen las mujeres. “Los antecedentes indican la presencia de un rígido contrato de género en las representaciones sociales respecto del cuidado de niños y niñas. Más de la mitad de la población uruguaya opina que las madres están obligadas a cuidar personalmente de hijos e hijas menores de un año, mientras que sólo una tercera parte cree que los padres tienen la misma obligación”.

Los trabajadores independientes en Uruguay representan 26,2% del total de trabajadores (29,2% en el caso de los varones y 22,4% en el caso de las mujeres, según datos de 2015 del Instituto Nacional de Estadística). Sin embargo, del total de solicitudes por subsidios de maternidad otorgadas en 2014, 2,7% corresponden a trabajadoras no dependientes. En el caso de los subsidios por paternidad, los trabajadores no dependientes representan 0,8%. En el caso del subsidio por cuidados, las cifras no superan el 1%: son de 0,8% para las mujeres y de 0,6% para los varones.

En contexto

En América del Sur las licencias por maternidad son en su mayoría de 12 semanas, aunque Brasil, Chile y Venezuela alcanzan las 17 y 18 semanas. Las investigadoras señalan que teniendo en cuenta ese marco, “la extensión de la licencia maternal para el sector privado de 13 a 14 semanas no representa un aumento sustantivo” y “responde en la mínima expresión a la recomendación de 14 semanas de la Organización Internacional del Trabajo”.

http://ladiaria.com.uy/articulo/2016/3/la-grieta/

Inauguraron sala de amamantar para alumnas en el liceo Nº 13

baby-165067_640Propone plan para que haya espacios de cuidado de niños en centros nocturnos.

La apertura de una sala de amamantar en el liceo Nº 13 de Maroñas y la próxima puesta en marcha de un plan piloto para que liceos nocturnos tengan una espacio destinado al cuidado de los hijos pequeños de los estudiantes, son algunas de las acciones que promueve la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) en el marco de una nueva política de género como línea transversal para la promoción de los Derechos Humanos.

La nueva política, que tiene como propósito fortalecer las estrategias de integración social en los centros educativos fue presentada ayer por autoridades del organismo. Laura Motta, consejera del Codicen, afirmó que la voluntad de la ANEP es propiciar centros educativos, «donde cada ciudadano pueda desarrollar su proyecto de vida», con libertad e igualdad.

En diálogo con El Observador, explicó que la nueva política transversal, prevista en la ley general de Educación no establece espacios curriculares, ni materiales de estudios específicos, sino que busca generar acciones concretas en los centros educativos, que generen la reflexión de los docentes y de los alumnos.

«Es importante que las adolescentes que son madres tengan un espacio en el centro educativo, que no las discrimine y las aleje (del sistema educativo) porque tienen un niño a su cargo», sentenció la consejera. También apuntó a la necesidad de generar vínculos entre diversas instituciones para que el centro educativo pueda ofrecer facilidades para el cuidado de los hijos pequeños de los estudiantes. En este sentido, subrayó que muchas veces la denominación «ni- ni» es un error. «En realidad uno de esos ‘ni’ no es tal porque son jóvenes que trabajan a la interna de sus hogares»-

Motta expresó que los criterios a seguir para pensar acciones dentro de esta política están definidas en la ley de Educación. Entre ellos, se propone elaborar un diagnóstico que visibilice las igualdades y desigualdades dentro de los centros educativos, generar indicadores con perspectiva de género y formar en ese sentido a todos los funcionarios de la ANEP.

En este sentido, Martín Prats, director de Derechos Humanos del Codicen, subrayó que actualmente la ANEP tiene llegada a 2 millones de ciudadanos, entre alumnos, funcionarios y sus respectivas familias y alrededores. Por esta razón, advirtió que el organismo se constituye en una herramienta fundamental para desarrollar la política de género.

Liceo para todos

Motta señaló que el caso del liceo Nº 13 y del plan piloto para instalar salas para el cuidado de los hijos de los estudiantes de los liceos nocturnos son claros ejemplos de la política que promueve la ANEP.

Por su parte, Isabel Jaureguy, consejera del Consejo de Educación Secundaria (CES), dijo a El Observador que la voluntad del consejo es «generar escenarios educativos diversos para geografías diversas». Explicó que la oferta educativa se debe ampliar y diversificar en función de las condiciones de vida de los estudiantes, para evitar que estos se desvinculen del sistema educativo.

De hecho, la sala de amamantar que se inauguró este año en el liceo Nº 13 de Maroñas fue una iniciativa del núcleo docente, que surgió a partir de la visualización de una necesidad de las profesoras y alumnas de la institución. Motta expresó que hasta el momento, «muchas jóvenes no podían asistir al liceo porque no tenían un espacio para amamantar».

Por su parte, Jaureguy manifestó que el plan piloto para instalar salones para los hijos de los alumnos de los liceos nocturnos se trata de una iniciativa de la Asamblea Técnico Docente (ATD) de Secundaria, que nació a partir del relevamiento de necesidades por distintos liceos.

Si bien adelantó que la iniciativa comenzará a aplicarse en el liceo Nº 11 del Cerro, la jerarca no supo especificar la fecha de concreción. Explicó que la idea es generar acuerdos con el Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP) o con el plan Caif para que estos espacios estén regulados y sean seguros para la recreación educativa de los niños, al tiempo que sus padres estudian en el liceo.

Resaltó que la búsqueda de alternativas para el cuidado de los hijos de los estudiantes es una realidad que se observa en muchos liceos.

«Hay veces en que el niño entra a clase con la madre, pero esto no es lo mejor para ninguno de los dos». Resaltó también que el cuidado de los pequeños genera un alto ausentismo de las jóvenes estudiantes, que se dispara en época de gripe. Muchas tienen que quedarse cuidando a los niños y no pueden asistir a clase.

La inequidad en números

Las cifras oficiales muestran que aproximadamente un 30% de los estudiantes que comienza ciclo básico no lo termina. En bachillerato, el número trepa a 60%. Según la Encuesta Continua de Hogares del Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondiente a 2012, el 45% de los que desertan lo hacen por falta de interés. En tanto, el 29,6% lo hace para comenzar a trabajar. Entre los sectores más pobres, el 45% no culmina el liceo, en los sectores más ricos, el 20%.

http://www.elobservador.com.uy/inauguraron-sala-amamantar-alumnas-el-liceo-n-13-n876557