Subrayamos la urgencia de fortalecer el Sistema Nacional Integrado de Cuidados como una política clave para un desarrollo sostenible y equitativo. En este 8 de marzo, llamamos la atención respecto de la pobreza de tiempo que sufren las mujeres.

En este 8 de marzo, reafirmamos la lucha de las mujeres por el reconocimiento de sus derechos en igualdad de condiciones. En este marco, la Red Pro Cuidados subraya la urgencia de fortalecer el Sistema Nacional Integrado de Cuidados como una política clave para un desarrollo sostenible y equitativo.
No se puede hablar de desarrollo sin garantizar la plena participación de las mujeres. Sin embargo, la sobrecarga de cuidados sigue limitando su acceso a la educación, la capacitación y el empleo, profundizando desigualdades estructurales.
En Uruguay, la pobreza infantil y adolescente se concentra en hogares encabezados por mujeres, muchas de ellas atrapadas en estrategias de supervivencia debido a la falta de políticas que equilibren la responsabilidad del cuidado. Esta realidad impacta en el abandono educativo y compromete el futuro del país.
A esto se suma el aumento de personas en situación de dependencia, donde las mujeres, incluso en edades avanzadas, continúan asumiendo estas tareas sin respaldo adecuado.
El cuidado no es solo una responsabilidad privada ni un trabajo menor. No puede ser reemplazado por la inteligencia artificial, porque es una tarea esencialmente humana. Reconocerlo implica crear empleo digno y garantizar un soporte social sólido.
La Red Pro Cuidados reclama que el fortalecimiento del Sistema de Cuidados sea una prioridad en la agenda pública, enfrentando sus tres grandes desafíos: 1) lograr el horizonte de la universalidad, 2) promover la corresponsabilidad social y de género en los cuidados, y 3) asegurar recursos estables y suficientes mediante un modelo de financiamiento basado en la solidaridad.
