La Red Pro Cuidados considera un grave retroceso la inclusión de la vejez en el catálogo de enfermedades de la OMS

DECLARACIÓN:

Desde su primera edición en 1893, la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE) es revisada periódicamente por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para reflejar los avances más significativos en ciencia y medicina. El CIE sirve de base en el mundo para el diagnóstico clínico y la investigación. Su importancia es incuestionable, ya que se ha constituido en la norma mundial en materia de datos sobre salud y documentación clínica, que tiene entre sus múltiples usos la atención primaria. 

La versión 11 del CIE, que ya se encuentra disponible en internet, entrará en vigor el 1º de enero de 2022. Esta última revisión ha conmocionado a nivel internacional a los especialistas en gerontología y geriatría, pues se ha incluido por primera vez la vejez en esta clasificación de enfermedades como código MG2A en la subcategoría Síntomas generales del Capítulo 21: Síntomas, signos o hallazgos clínicos anormales no clasificados en otra parte. 

La Red Pro Cuidados manifiesta su total desacuerdo ante esta concepción reduccionista de la vejez. Considerar a la vejez como una enfermedad retrotrae a la visión medicalizada del envejecer propia del siglo XIX, que consideraba a las personas mayores como seres frágiles y dependientes. 

Asociar vejez con enfermedad contribuye, asimismo, a reforzar los estereotipos sobre este grupo etario y los prejuicios hacia las personas mayores, lo cual suele traer aparejado la violación de sus derechos fundamentales, situaciones de exclusión, malos tratos y discriminación.

La vejez es una etapa más del curso de la vida, al igual que la infancia y la adultez. No es una enfermedad, como bien dijo el médico y filósofo griego Galeno en el siglo II. El envejecimiento es un proceso universal de todos los seres vivos, no una patología. Es cierto que al envejecer se puede ser más frágil y susceptible a las enfermedades, pero no todas las personas mayores envejecen igual. La diversidad de la vejez es su característica principal. El proceso de envejecimiento es multifactorial. Si bien en él inciden las enfermedades, también lo hacen la educación, el estilo de vida, el hábitat, la genética, la personalidad, la autoestima, etc.  

La mayoría de los trastornos de salud de las personas mayores son crónicos y podrían ser prevenidos o retrasados. La propia OMS declaró al período comprendido entre 2020 y 2030 como la Década del Envejecimiento Saludable. Este marco para la acción internacional tiene en cuenta la heterogeneidad de las experiencias de las personas mayores, pretende evitar los prejuicios asociados a la vejez y empoderar a las personas mayores. No remite a la ausencia de enfermedad sino que “refleja la interacción permanente entre las personas y los entornos que habitan. Esta interacción se traduce en trayectorias de capacidad intrínseca y de capacidad funcional”.

Por todo lo antedicho, la RED PRO CUIDADOS considera un grave retroceso que la OMS considere la posibilidad de incluir la vejez en la sección de Síntomas generales de la Clasificación Internacional de Enfermedades de la OMS.