Cuando los hombres asumen tareas de cuidados, aumenta la natalidad

baby-22194_1280El derecho de las mujeres a tener o no descendencia y, en caso de desearla, a decidir sobre el número de hijas o hijos, supuso una larga lucha. Pero reconocerlo no quita que haya factores que inciden en lo que ellas resuelvan al respecto. Uno muy significativo es la carga de trabajo que supone su cuidado -mayoritariamente todavía a cargo de ellas-, lo que a su vez complica la ya difícil compatibilidad entre la vida familiar y laboral.

Un estudio del Departamento Nacional de Investigación Económica de Estados Unidos, luego de analizar 19 países, la mayoría europeos, concluye que un factor clave para que las mujeres no tengan más hijos es que esa carga de trabajo no se reparte equitativamente con sus parejas. Los autores afirman que las políticas más eficaces para mejorar la natalidad son las que buscan el reparto de los cuidados y no las que ofrecen ayudas económicas generales.

A excepción de Francia, Bélgica y Noruega, que tienen tasas cercanas o incluso superiores a dos hijos por mujer, el resto de Europa atraviesa una de las mayores crisis de fertilidad de la historia, anclados durante años en un promedio de 1,5 hijos por mujer o menos. Uruguay comparte ese patrón demográfico y también el desequilibrio en el reparto de tareas de cuidados, por lo cual los datos del viejo continente pueden alertar a los decisores de políticas públicas.

El estudio titulado “Negociando sobre bebés: teoría, evidencia e implicaciones para la política”, que fue difundido por el medio español “eldiario.es”, concluye que en Europa existe una clara relación entre la baja de natalidad y una elevada carga de trabajo de cuidados sobre las mujeres, dado que esa carga es la que está determinando que muchas de ellas se opongan a tener varios hijos o hijas aunque lo deseen. España, por ejemplo, está en el grupo de países con peores tasas de natalidad y es uno de los países ricos con peores registros en los índices de igualdad de género. El caso de Alemania es paradigmático: existen subsidios genéricos por hijos, pero el sistema de ayudas fomenta que sigan siendo las mujeres las encargadas del cuidado.

Para llegar a sus conclusiones, los investigadores calcularon el tiempo medio que padres y madres dedican a tareas como vestir a los niños, acostarlos, estar en casa cuando enferman, jugar con ellos o participar en actividades de entretenimiento, ayudarles con los deberes, llevarlos y recogerlos del colegio o la guardería. Los países con tasas de natalidad más altas tienen también la participación más alta de hombres en estos trabajos.

“Nuestros resultados muestran que los gobiernos pueden hacer mucho para solucionar la crisis de fertilidad si diseñan políticas que actúen sobre el reparto asimétrico del trabajo que implican los niños y que recae sobre las madres”, apuntan los autores del estudio y mencionan también la necesidad de garantizar servicios públicos de cuidado. Agregan que el factor cultural sobre cómo debe ser la paternidad y la maternidad sobrevuela este conflicto: “Que en la mayoría de los países los hombres sigan haciendo una pequeña parte del trabajo de cuidados a pesar del crecimiento de la fuerza laboral de las mujeres, sugiere que las expectativas culturales y los roles tradicionales están jugando un papel en esto”.

La baja natalidad, además de que en muchos casos frustra el deseo de personas y/o parejas, tiene implicaciones sociales que trascienden lo personal: envejecimiento de la población, dificultades para sostener las pasividades y gestionar la dependencia de las personas mayores, entre ellas.

http://www.republica.com.uy/cuando-los-hombres-asumen-tareas-cuidados-aumenta-la-natalidad/568441/